
Paris, 1900. Moulin Rouge! ¡Aquí la vida es fiesta!!!

Había una vez un muchacho, un muchacho muy extraño y encantador.
Dicen que viajó muy lejos.
Muy lejos. Por tierra y por mar.

Era un poco tímido y de mirada triste.

Pero muy sabio era él…
Y mientras hablaba de muchas cosas

De reyes y de tontos, esto es lo que nos dijo...

“Uno aprende que lo más importante en la vida es simplemente amar y ser amado a cambio”.


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